
Elisa Claps se dirigió a la Iglesia de la Santísima Trinidad, en la ciudad italiana de Potenza, junto a una amiga. Pero antes de ingresar, se encontró con un joven de 21 años, cinco años mayor que ella, en el altar detrás de la parroquia. Nunca nadie la volvió a ver. La fe en jaque de una familia, un sospechoso silencio religioso y la sombra de un patrón que tardó 16 años en cerrarse
Elisa Claps desapareció el 12 de septiembre de 1993 en la Iglesia de la Santísima Trinidad de Potenza después de citarse con Danilo Restivo detrás del altar21 Sep, 2026 02:18 a. m. ESTGuardarDemoraron el mismo tiempo en encontrarla que el que llevaba viviendo: 16 años. Cuando Elisa Claps desapareció estaba en una iglesia. Su ausencia de 5844 días terminó en un non sancto sepulcro.
No estaba lejos de nadie, estaba a un par de metros por sobre las cabezas de todos.Elisa era la tercera hija de Antonio y Filomena. Había nacido después de Gildo y Luciano. La más chica y mimada, la única hija mujer.
La familia Claps era religiosa practicante, de misa dominical y vivía en Potenza, Italia.PUBLICIDADEl domingo 12 de septiembre de 1993 Elisa (16) le avisó a su hermano Gildo (24) que se iba a misa con su amiga Eliana De Cillis (17) a la Iglesia de la Santísima Trinidad, en pleno casco histórico de la ciudad a 350 metros de su casa. Volvería a la hora de almuerzo. La iglesia daba misa a las 11 y a las 12.30.
Parte de lo que dijo Elisa era cierto. Pero no todo.Eliana llegó a la Via Mazzini 69, donde vivían los Claps, a las 10.30. Elisa salió con ella y caminaron juntas esas pocas cuadras.
Antes de llegar a la iglesia ubicada en la Via Pretoria 123, Elisa le dijo que la esperara.PUBLICIDADElisa le había contado a Eliana algo que le había ocultado a su hermano mayor: había quedado en verse detrás del altar con Danilo Restivo, un chico de 21 años. La noche anterior, Danilo la había llamado y había insistido en verla. Le dijo que quería darle un regalo por haber aprobado los exámenes.
Eliana la ve irse hacia la entrada de la parroquia y ella aprovecha para ir hacia unas cabinas telefónicas para realizar un llamado. Tiene que esperarla un rato. Unos minutos le había dicho. Al rato, como ve que no vuelve decide buscarla, pero no la ve por ningún lado. A las 12.45 decide irse. Va directo a la casa de Elisa y le cuenta a Gildo lo que está pasando y que se iba a encontrar con su amigo Restivo.